Al llegar a Malvidas fuimos primero a una pequeña isla llamada Maafushi ya que estuvimos indagando un poco y es una de las islas compartidas entre locales y turistas. Muy recomendada para poder conocer la cultura del lugar pero también tener las facilidades para los turistas. Ya que algunas islas de solo locales no son recomendables para turistas ya que allí son musulmanes y por ejemplo el hecho de ir en bikini e incluso de bañarte en bikini no está bien visto…

Así que estuvimos un par de dias en Maafushi y luego decidimos empezar a hacer excursiones e ir a Adaaran Club Rannalhi. Una isla privada dónde había exclusivamente un resort (a diferencia de Maafushi que habían diferentes hotelitos y restaurantes, tiendas, casas de locales, etc).

Os recomiendo mucho que si váis a disfrutar de un viaje así, elijais las dos experièncias porque estar exclusivamente en un resort puede resultar muy aburrido si no haces excursiones a diario.

Así que empezamos a hacer varias excursiones como por ejemplo visitar un banco de arena.

Nosotros preferimos ir a primera hora de la mañana (además nos lo recomendaros) porque a eso de las 12 ya se empezó a llenar el banco de arena. No resultó muy engorroso porque por suerte nos llevaron a un banco de arena más alejado pero sí que es verdad que al volver con el barco veíamos otros bancos llenos a rebosar de gente. Y sinceramente, es una experiència que si disfrutar a solas es muchisimo mejor.

 

 

 

 

Por poco nos sacamos el título de boceo en Maldivas. Nos aficionamos tanto a bucear en esas aguas que repetimos unas 3 veces la experiencia.

En serio, es algo incríble, no he visto en ningún lugar un fondo marino tan bonito como en Maldivas (seguro que si empezais haciendo snorkeling continuareis con el buceo) y además vimos un tiburón (enoooorme) que resultó ser herbivoro (pero yo eso cuando lo vi aún no lo sabía).

Ya cuando regresamos a Barcelona fuimos directos a por Snow (que lo primero que hizo fue meterse en el coche para que no nos fueramos sin él).

Fué un viaje increible…